sábado, 10 de agosto de 2013

Al rico helado! Tuttifruti



Como os decía el otro día, vamos ya con la última de mis propuestas en esta sección: el resto del tiempo se queda para vosotras, espero seguir viendo esos fantásticos looks por los blogs o entrando al concurso en mi mail. El sabor de hoy es también todo un clásico...lleno de color y buen rollo: El TUTTIFRUTI.

1. Los ojos.
Aunque al leer el nombre de este sabor podemos pensar en un "todo vale", en realidad el Tuttifruti tiene un juego de color bastante definido: sobre una base vainilla encontramos toques de color naranja, fucsia, verde y morado. Así que me centré en estos 4 tonos para montar un look.


Por aquello de que la crema es en realidad avainillada, comencé con un amarillo medio en el lagrimal, entrando levemente hacia el primer tercio del ojo para que los tonos más intensos no "se lo comiesen", haciéndolo desaparecer. Este tono, y los restantes en sombras, son de mi paleta Zoeva de 88 colores.
Por una cuestión de lógica para hacer una gradación, a lo largo del párpado ven el naranja y un tono fucsia intenso que sirvió de conexión al morado de la cuenca. A medida que vamos aplicando los tonos iremos difuminando para integrarlos bien y que no se vean parches.
Como ven, no ascendí demasiado el color porque en looks con tanta mezcla me gusta más dejar espacio para el toque de sombra color piel: así quedan coloridos pero no tan recargados. El delineado casi no se advierte que no es negro, sino un azul medianoche precioso y bastante discreto, también de Zoeva.
Como ven, el verde lo reservé a ras de pestañas y para la waterline. Es un lápiz de tono muy intenso de D'orleac cuyo color me encanta pero su textura es durísima y apenas consigo que pinte en estas zonas. Para sacarle partido, utilizo el "truco de la abuela" de calentar levemente la punta, pero ¡ojo! no lo apliquen directamente en el ojo que se pueden lastimar: yo lo tomo con un pincel fino y así ya me aseguro de que está blando, pero no caliente. El resultado me ha gustado mucho.

2. El rostro.


Aunque manteniendo la idea de que un acabado jugoso tipo gloss, es más adecuado para este tipo de propuestas, era el momento de poner también acento en los labios: el gloss de Deborah que ven en el look combina perfectamente con los rosas y morados de las sombras, y por eso lo elegí. El colorete es una vez más mi amado Fiesta Forever de Zoeva, y como iluminador, un toque de Mary-Lou de The Balm.


3. Las uñas.











¿Recuerdan las pegatinas de L'oreal que tanto me gustaron? Se las enseñaba aquí y era el momento perfecto de utilizarlas de nuevo. Además, como ven, seguí jugando con los amarillos, verdes, naranja y rosa para algunas de las uñas y aproveché una ruedecita de fimo de frutas que venía al pelo. Y quedó una manicura muy simpática...




...y esto es todo, por mi parte. Espero que se hayan animado a presentar su helado favorito, que a finales de mes conozcamos las propuestas ;)
BESOS!!

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