miércoles, 20 de agosto de 2014

Aceites para todo...pero según cómo (Reflexiones)

De vez en cuando me gusta hacer un repaso a mis impresiones sobre cierta tipología de productos según mi experiencia y en base también a lo que leo. En el caso de los aceites, personalmente he visto un boom que a veces tiene su lado "oscuro" (como todo en esta vida) y el post de hoy quiere reflexionar y pedir opinión sobre cómo, cuándo y cuál aceites usar.
¿Se quedan a ver, y a opinar?



1. Aceites naturales: siempre, pero con ojo.
Porque algo sea natural no tiene porqué irnos bien. Personalmente, el aceite de macadamia se me hizo tan pesado para todo (pelo, cuerpo, rostro) que terminé por gastarlo en el desmaquillado pero, ojo, sin que tampoco me convenciera.





Peor fue el tema del aceite de coco, que al ser sólido se me hizo muy complicado de usar y terminé por relegarlo a un cajón: a ver, el hecho de tener que calentar un producto no es en sí mismo un inconveniente tan grande, pero si a eso le añaden que además me dejaba el pelo apelmazado y como sucio...lo hace aún más cuesta arriba!


En cambio, el de rosa mosqueta y los de semilla de uva que he probado, me han gustado mucho: el primero como tratamiento, y el segundo mejor para la limpieza facial en su primera fase.
 

Sí me gustan (me encantan) los aceites naturales como tratamientos corporales, y aquí tienen varios ejemplos:
 

2. Aceites para el pelo "no naturales": (Casi) todos bien.
Con respecto al pelo, no sólo soy menos exigente con los INCI (en el rostro huyo de las siliconas, en el pelo no he dado el paso aún), sino que normalmente me han ido mejor aceites "comerciales" que los de cosmética natural, que - no sé porqué - me han dejado el pelo apelmazado.
Me han funcionado estupendamente los aceites de Garnier (en sus dos versiones), el oro fluido de Revlon y el del la línea "Oil miracle" de Bonacure siendo éste último el más ligero, genial para después del lavado incluso, como acondicionador sin aclarado.
   

Sin embargo, tengo dos honrosas excepciones: El de la línea Gliss de Schwarzkopf y el alabadísimo aceite de Nuxe, a mi no me venían nada bien (también me dejaban el pelo apelmazado y como sucio).
 

3. Hidratación corporal y protección solar: Aceites en seco... y si es con aroma...¡mejor!
Para el cuerpo es otro cantar, de nuevo: si es tema de tratamiento, como les decía antes, prefiero los aceites naturales. Pero si sólo busco hidratación me tientan mucho los productos más comerciales por su olor. Lo mismo me sucede con la protección: afortunadamente ya pasó la época en que los aceites, bajo el sol, se asociaban a "achicharramiento" total, ahora los podemos gozar también con total protección. Eso sí, en seco me gustan muchísimo más porque evitan la sensación pegajosa que tienen los otros - que en verano y en zonas húmedas puede llegar a ser muy desagradable, tanto para nosotras mismas como usuarias como para ojo ajeno: es ver cierto tipo de piernas brillantes de aceites y acordarme de la halterofilia jajaja!!- .
En este sentido, me gustan mucho para la hidratación corporal...
 


...y para protección me han ido muy bien:
  
2012 - 2013 - 2014...¡tres veranos en retrospectiva de aceites! jajaja

Y hasta aquí el recorrido de hoy, ya saben que me gusta hacer estos repasos de vez en cuando.

Tienen reviews de todos los productos mencionados en el blog por si quieren ampliar información de alguno de ellos.
Espero que les haya resultado interesante.
BESOS!!

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