martes, 16 de septiembre de 2014

Un toque de dorado para un LBD (Look, manicura y outfit)

Hace unos días os mostré un vestido negro y sencillo con el que estoy muy contenta porque es muy versátil para esta estación en que pasamos del calor al fresco. Os enseño hoy cómo lo combiné con un maquillaje muy discreto con toques de dorado...y unas uñas que no lo son tanto.
Os muestro también cómo cambiando un poco los complementos tenemos un outfit que vale para estos últimos días de buen tiempo, pero también para algo más adelante.

¿Se quedan a verlo?

1. El look.
Como suele ser habitual en mi, comencé por la manicura. Y viendo que me gustaba pero era bastante llamativa, decidí utilizar los mismos tonos en maquillaje pero de una manera mucho más discreta.




De este modo, en lugar de centrar el maquillaje de ojos en el tono dorado que usé para la manicura, le dí a este color un papel secundario pero que me gustó por el halo de luminosidad que deja. Se trata de un doble delineado en el que el dorado queda muy fino sobre el trazo negro, y siendo discreto, aporta un punto de luz a los ojos que me pareció muy bonito. Os cuento cómo lo hice.


Lo primero que hice fue trabajar los párpados con sombras nude: un tono piel en en párpado móvil, marrón medio para marcar la cuenca y vainilla en el arco de la ceja; las sombras son de mi paleta de neutros de Zoeva. A continuación perfilé el párpado superior y marqué el lagrimal con dorado de un lápiz de Yves Rocher. A ras de pestañas inferiores utilicé un lápiz color whiskey (marrón con subtono dorado). Reforcé el dorado con pigmento de MAC. Sobre este trazo perfilé con negro a ras de pestañas superiores y marqué con beige la waterline.

A mi el trazo dorado me quedó muy fino porque si hago los delineados gruesos me forman pliegue, debido a la forma achinada de mis ojos. Si queréis que el notado se perciba más, basta con hacer el delineado más grueso. De todas formas, a mi me gustó mucho porque se nota un "algo especial" poco evidente, pero más bonito que un nude a secas.
Para el resto del look utilicé el iluminador de Benefit Watt`s up, en el que también destaca su acabado doradito, coloretes marrón rojizo de Golden Rose y un labial teja suave de Clarins.





2. La manicura.
Como os decía más arriba, la manicura es bastante vistosa, aunque muy sencilla de hacer. Con un esmalte doble de Essence que combina un negro y un dorado oscuro, dí una capa de color en las manos. Este esmalte (tono "Ticket to the show") es muy especial porque su parte negra tiene pequeñas partículas rojas que me recuerdan mucho al famoso Vampire de Eyeko. Sólo el anular va en dorado y previamente (porque no sabía la cobertura que tendría el glitter dorado) apliqué una capa de esmalte mostaza de Kiko.
Como veis, el resto de la decoración no tiene más miga que unos apliques de mis ruedecitas de Claire's y Born Pretty Store en los tonos contrarios al que hay en la base. En la foto de abajo se perciben mejor los brillitos que tiene el esmalte negro, como os contaba antes...

Una capa de top coat, y eso fue todo. Os dejo imagen de los enseres...

3. El vestido: De verano a otoño.
Os dejo en primer lugar un plano más cercano del detalle del vestido. Es muy sencillo pero la tela queda bonita sobre el cuerpo (sin apretar pero haciendo forma) y el detalle del encajito me gusta porque es fino, no cargante.
 
Y además, como os decía, tiene su punto versátil. A la izquierda lo veis como lo he estado usando estos días, con sandalia y un bolso muy veraniego. A la derecha, ya con chaqueta y un zapato más cerrado, me va a venir muy bien para los días más fresquitos.
¿Qué os ha parecido?
Espero que os haya gustado.
BESOS!

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